30 agosto 2009

"Una puesta en escena sobre la puesta en escena de la historia"

Una historia tendenciosa es una poesía sobre la cruda realidad de la historia argentina. Y no sólo podría leerse en relación a nuestro país, sino que también es una clara apuesta a hablar de las bases de sostienen el sistema capitalista que rige al mundo.

La propuesta de Lucila Piffer, por medio de la utilización de todos los recursos que ofrece el teatro es lograr que el espectador vea como en un espejo los hilos que nos maniobran como pueblo desde hace cientos de años. La idea de un poder omnipotente, de una educación quebrada y a su vez rígidamente pautada por los intereses de la clase dominante, el miedo a pensar distinto, la manipulación ideológica y sus consecuencias son algunos de los temas a los que remite Una historia tendenciosa.

“La vida poco tiene que ver con el espectáculo”, es uno de los pasajes de la obra, que podría resumir el desafío que la directora junto con un elenco de once actores se atrevió a representar. La obra de una forma altamente creativa, por la utilización de todos los elementos que pueden ser empleados en la escena: espacio, luces, vestuario, música, maquillaje, escenografía, intenta visualizar que la historia no es una obra de la naturaleza, sino que se trata de un gran espectáculo, de un circo montado de manera tan impecable que parecería que las luchas y las clases sociales, el poder dominante, un pueblo sometido fueran creación de la madre tierra.

Una historia tendenciosa muestra que eso que hoy sentimos como la vida misma es una mega máquina creada por el hombre, por lo que nada está hecho sin querer, y menos se trata de una creación de la naturaleza.

La tendencia a los intereses, la dominación, la pobreza en la educación, la historia de un pueblo que más brazos tiene hilos que son manejados a gusto por quienes detentan el poder.

Es tan impactante y deslumbrante el espectáculo montado por el sistema que parecería parte de la realidad, pero no, es una construcción y darse cuenta de eso es el primer paso que podemos dar para que los brazos no sean hilos y finalmente puedan empujar a quienes quieren tenernos dormidos.

Este primer paso lo logró Una historia tendenciosa. Logró mirar desde afuera el gran espectáculo de la historia argentina y dar cuenta de los mecanismos que nos someten como pueblo. Sin decir nada explícitamente, la obra dirigida por Piffer trabaja el mensaje por debajo de la poesía, una forma indirecta de punzar a fondo los espíritus de los espectadores. Un logro.

María Soledad González Alemán
Actriz y directora de Industria Argentina, la revista de Saavedra
Agosto de 2009

13 agosto 2009

En Revista Barcelona


En Revista Para Ti


Dijo Mario Segura Salas


Una historia tendenciosa es, claramente, una versión de la historia argentina fuertemente marcada por los setenta que, a través de distintos elementos de la puesta en escena y la actuación, logra resignificar la historia nacional desde principios del siglo XX hasta los años previos a la nefasta dictadura militar del 76.

La labor de los actores que llevan adelante este relato es impecable; todos ellos mantienen un nivel óptimo durante todo el transcurso de la obra y sostienen la expectación del público. Es destacable la actuación de Gisela Robertucci, que encarna un papel de enorme dificultad y que despierta sentimientos encontrados en el espectador.

La puesta en escena, por otro lado, es excelente y resulta uno de los aspectos más logrados del espectáculo; utiliza una estética muy propia de nuestros días, a través de la cual le da un nuevo carácter a la historia que se está contando y brinda actualidad con elementos como, por ejemplo, un preciso trabajo coral.

Fragmentos como la escena del militar (que en el imaginario de los más jóvenes puede aparecer como una versión de la dictadura sufrida a finales de los 70), cobran para un público más adulto una lectura más cercana a sus propias experiencias; es entonces cuando resulta clara la alusión a Onganía y cobra relieve el dramatismo con que luego se repitió y ‘superó’ la historia años más tarde.

Una historia tendenciosa es, finalmente, una obra que promete calidad, y una entretenida y comprometida versión de una parte fundamental de la historia nacional.
Mario Segura Salas - historiador y editor de la revista 'El círculo de la Historia'

15 julio 2009

Una historia tendenciosa según Martín Zícari

El Teatro nos acerca a la estrella de la noche: Madame. A través de su sensualidad y decaimiento latente, se teje una historia que no es más que la propia. Entrelazándose con los actores políticos de la época, Madame, que no es más que nuestra querida Patria, busca quien la haga bella nuevamente, que la lleve al esplendor del viejo continente; altiva Argentina, siempre somnolienta, viviendo en un sueño del cual es clara su falta de protagonismo. Violada y usada, Madame muta con rapidez y es victima del happening internacional, siente su debilidad para nuevamente abusar de ella y remitirse al parasitismo.

Piffer, a través de una puesta moderna y muy cuidada, logra invocar lo lúdico y circense del teatro, tan característico en la obra de Monti. El folletín, la Radio, el Canto y el Tango, otrora claves representaciones de nuestra historia política, vuelven a ser protagonistas en el 2009 para repensar el pasado desde el arte y la sensibilidad.

En vistas del bicentenario, “Una Historia Tendenciosa” es una innovadora propuesta que nos invita a recorrer parte de nuestro pasado. Una necesidad latente de los tiempos que corren, sentirnos protagonistas de una historia que debe instalarse en la memoria, asimilada y superada.

Con actuaciones impactantes de Federico Alí, Catalina del Barrio, José María Delle Donne, Martín Gallo, Tomás Gatti, Guadalupe Gómiz, Daniel Ibarra, Amadeo Pellegrino, Gisela Robertucci, Gabriel Sabsay y Alberto Schwindt, “Una Historia Tendenciosa” refleja con un marcado compromiso la realidad Argentina del 1900.




Martín Zícari, estudiante de la Licenciatura en Historia. UBA.

25 junio 2009

Una historia tendenciosa en Yahoo! Noticias

Vuelve a la escena porteña 'Una historia tendenciosa'

Buenos Aires, 24 de junio (Télam).- "Una historia tendenciosa", escrita en los 70 por Ricardo Monti, volvió a escena de la mano de la joven directora Lucila Piffer, quien desde una puesta dinámica y vistosa reflexiona sobre la historia argentina desde principios del siglo XX haciendo foco en la clase media.

Esta fresca versión de la pieza del destacado dramaturgo argentino [...], recupera el espíritu circense de la original y utiliza metáforas enriquecidas por canciones, elementos del varieté y la revista política.

"Una deuda que tenemos es reconocernos en nuestra historia y todos salimos transformados de este proceso -expresó a Télam Piffer-. Para abordar la obra nos plantamos como hijos de la clase media, [...] para eso tuvimos que hacer un reconocimiento de clase". [...]

Las actuaciones de Federico Alí, Catalina del Barrio, José María Delle Donne, Martín Gallo, Tomás Gatti, Guadalupe Gómiz, Daniel Ibarra, Amadeo Pellegrino, Gisela Robertucci, Gabriel Sabsay y Alberto Schwindt le dan vida a un contenido que recobra vigencia y que forma parte de la memoria colectiva.

Piffer contó que "como nosotros no presenciamos ninguno de los hechos que cuenta esta pieza, hicimos un trabajo de investigación profundo para tener una mirada crítica frente al texto".

El eje puesto en el aspecto visual y sonoro de "Una historia..." [...] está ligada a una idea de montaje atractivo "porque queremos que cualquier persona pueda ver la obra, pueda aprender e integrarse a la fábula con el espectáculo visual". (Télam).
(Acá la nota completa)

02 junio 2009

28 abril 2009

Una historia tendenciosa según Solana Landaburu


Creo que Una historia tendenciosa es una apuesta fuerte, y para mí eso de por sí es un valor. Lucila Piffer y su grupo deciden alejarse de lo seguro y elegir al desafío como recurso creativo.

Creo que este desafío involucra tanto al discurso estético (es una obra eminentemente coral, cosa rara en el panorama teatral actual) como al ideológico y político.

La obra de Monti fue escrita en un contexto claro de lucha y denuncia, y es inevitable que se resignifique en la actualidad. Además, el hecho de que personas tan jóvenes que no vivieron ninguno de los acontecimientos que Monti relata decidan encarar este texto produce un efecto de distanciamiento que permite una relectura de muchos de los sucesos que hacen a nuestra historia.

Por último me gustaría remarcar que tanto por parte de la directora como de los actores se ve un fuerte compromiso con lo que se está contando que comprende un trabajo serio de investigación.

Solana Landaburu
Directora teatral y dramaturga